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‘Todo por la bestia’: el satanismo en la Mara Salvatrucha

Azteca América Azteca América

23 de diciembre de 2017, 12:55 hrs

El Washington Post reporta que en septiembre, un informante anónimo llevó a la policía directo al Wheaton Regional Park de Maryland, donde los cuerpos de seguridad encontraron, dentro de una especie de tumba, una playera ensangrentada y totalmente rota a jalones. “La víctima”, indica el reporte oficial, “fue apuñalada cerca de 100 veces, decapitada, desmembrada y su corazón fue extirpado del pecho y lanzado dentro de la tumba”. Otros detalles, aún peores, permanecen censurados para el público. 

Algunos medios, casi inmediatamente, sacaron sus conclusiones. Por ejemplo, el rotativo británico The Sun, no tardó en señalar el hecho como un “asesinato satánico”, leyenda que se pudo ver en su portada. Si bien las autoridades no quisieron emitir comentarios al respecto, algunos agentes (que han pedido mantener su identidad en secreto) han dicho que en efecto, se trata de un asesinato con fines rituales. ¿Los culpables? Gente de la Mara Salvatrucha o MS-13, la pandilla más peligrosa del mundo, y única en su tipo en ser considerada una célula terrorista por el FBI.

¿Pero no se supone que la Mara Salvatrucha es una organización asociada a personajes católicos como la Virgen de Guadalupe o el propio Cristo? No siempre es así. Algunos de los fundadores de la MS-13, de acuerdo a diversos expertos, eran fanáticos de la música metal, sobre todo a la ramificación asociada con imaginario diabólico. De ahí que hoy persistan apodos o imaginario que podría catalogarse como ‘satánico’. Por ejemplo, los Maras tienen una señal de cuernos muy famosa (juntar dos puños y extender los meñiques, o bien los dedos índices, así como otra variación en la cual se cierra el puño y se extienden meñique e índice hacia fuera), que es llamada “la garra”, una referencia a las extremidades de Satán. 

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Aunque esto pudiera parecer sólo parte de un ritual o un código propio, las alarmas se encienden cuando algunos miembros de la MS-13 confiesan haber cometido crímenes por “petición de la bestia”. Un miembro de la Mara, apodado ‘Diabólico’, confesó, luego de haber sido hallado culpable de asesinar a una adolescente de 15 años, que “la bestia quería un alma… y yo se la di”. 

Para entender mejor esta situación, hay que ir a los orígenes mismos de la MS-13, que en un principio estaba conformada por jóvenes asiduos al metal, quienes vestían, a diferencia de otras pandillas latinoamericanas, con ropa negra ajustada, chamarras de piel negra y otros artículos asociados ahora con el movimiento de rock pesado nacido en los años 70.

Thomas Ward, antropólogo de la University of Southern California, quien se ha dedicado a estudiar a la pandilla por años, dice: “algunos de sus miembros originales eran satanistas declarados, quienes realizaban prácticas bastante duras, como sacrificios animales en rituales. Esta identificación con el satanismo le dio a la Mara su ‘reputación’ de malvada y sanguinaria, de banda dura e inmisericorde con sus enemigos. De ahí mucha de su aura de misterio y terror”. 

El propio Ward señala en su libro Gangsters Without Borders, que un miembro de la MS-13 le confesó cómo fue su ritual de iniciación. “Fuimos a un cementerio e hicimos un juramento de fidelidad mientras tomábamos sangre los unos de los otros. Tomamos un cuchillo y nos cortamos las manos. Servimos todo en una copa. Fumamos mucha mota y después cortamos a un gato por la mitad”. 

Sería durante la década de los ochenta, luego de que la Guerra Civil en El Salvador obligara a muchos jóvenes a migrar a Estados Unidos, que la Mara empezaría su metamorfosis a como la conocemos hoy, mucho más cercana a las pandillas latinas que a una banda de metaleros con chamarras de cuero y ropa negra. De hecho, los primeros miembros de esta nueva oleada, no adoptaron el estilo ‘cholo’ hasta que llegaron a prisión, donde conocieron a personajes que mantenían dicha estética (incluso la Mara adoptó el número 13 en las prisiones de California, como un código secreto para señalar la M, treceava letra del alfabeto). 

No obstante, el imaginario satánico se mantiene hasta el día de hoy en algunos de sus miembros, quienes señalan que “el diablo te pide que hagas cosas para él. De ahí obtenemos poder y fuerza. No puedes dejarlo así. La bestia también nos protege”. Al parecer, la MS-13 aún tiene muchos misterios por ser descubiertos. 

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