SECCIONES DENoticias

Síndrome del acento extranjero: Se fue a dormir con dolor de cabeza y despertó con acento inglés

Lorena Cuevas Solagaistua Lorena Cuevas Solagaistua

13 de febrero de 2018, 20:19 hrs

Recientemente se ha conocido el caso de Michelle Myers, una mujer de Arizona que se acostó una noche con un fuerte dolor de cabeza, y a la mañana siguiente se despertó hablando con acento británico, el cual, ha mantenido durante más de 2 años. No es la primera que le ocurre. Hace 7 años estuvo varias semanas hablando con acento irlandés y más tarde australiano. 

El caso de Myers, aunque es poco común –sólo 100 casos reportados a nivel mundial según la revista Investigación y Ciencia- no es desconocido para la ciencia. Se trata del síndrome del idioma extranjero que se caracteriza porque las personas hablan su lengua materna pero con una pronunciación extranjera. Los pacientes adquieren un cambio en la entonación y cadencia al hablar que se asimila al que usa una persona cuando intenta comunicarse en una lengua que no es la propia. En la mayoría de las ocasiones surge como consecuencia de una lesión cerebral provocada por hemorragias o accidentes cerebrovasculares, aunque también se han encontrado casos relacionados con tumores cerebrales o esclerosis múltiple.

El cangrejo mutante que puede clonarse a sí mismo

Según las investigaciones todo apunta a que cuando ocurren estas lesiones y el hemisferio izquierdo que es el que controla el lenguaje sufre un daño, se pierden las habilidades para pronunciar fonemas de la propia lengua. Tal y como explicó al Washington Post la lingüista Sheila Blumstein, especialista en este trastorno: “las personas que lo sufren hablan gramaticalmente perfecto, no como ocurre con algunas víctimas de lesiones cerebrales.”En la mayoría de los casos suele duran un breve periodo de tiempo que puede ser de días a meses, rara vez se prolonga en el tiempo como le ha ocurrido a Myers. Es algo poco común, ya que como informa la revista Investigación y Ciencia, sólo hay reportados 100 casos a nivel mundial.

La primera vez que se documentó fue en 1907 cuando el neurólogo francés Pierre Marie trató a una paciente parisina que tras recuperarse de un accidente cardiovascular, el cual le había paralizado el lado derecho del cerebro, comenzó a hablar con acento alsaciano. Otro de los casos más sonados, sucedió en 1943, en plena II Guerra Mundial, cuando a una mujer noruega le alcanzó un trozo de metralla que la dejó con una hemiplejia derecha. Al principio tardó en recuperar el habla, pero cuando consiguió aprender a expresarse lo hacía con acento alemán.

Al ser una patología que pocos conocen, muchas veces las personas sienten vergüenza o son objeto de risa pero lo importante es buscar el respeto tal y como señala Myers en las declaraciones recogidas en el Chicago Tribune “algunas personas piensan que es fisiológico, otros piensan que es psicológico. A personas como yo no nos importa lo que es. Simplemente queremos ser tomadas en serio.”